martes, 3 de mayo de 2011

Bin Laden.

No aplaudiré jamás ningún acto que suponga la muerte de nadie, aún siendo el peor asesino de la historia, aún siendo el que haya hecho daño a un hijo mío. No puedo hacer otra cosa que condenar desde lo más profundo de mi corazón a los países que van por ahí asesinando a conveniencia (cuando, como y donde les convenga) a sus enemigos o a sus antiguos amigos. No puedo quedarme impasible ante una demostración más de que Los Estados Unidos de Norteamérica hacen lo que les sale del nabo siempre. No me gustaría olvidarme de los muertos de quienes aplauden este acto terrorista, países, políticos, periodistas o ciudadanos normalicos.
Ahora bien, esa es la declaración que me sale, porque es la que siento con toda mi fuerza. Digo "con toda mi fuerza", porque me cuesta mucho no alegrarme de que se haya quitado del tabaco alguien tan peligroso (me da igual de que no lo sea tanto como nos lo quieren pintar) como para, si no organizar, sí alentar y aplaudir los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Sí, hubiese preferido que muriese (qué feo está esto de preferir como se mueren los demás) de un mal esguince que asesinado por un estado "amigo" y un Nobel de la Paz, pero mi corazoncito no siente pena porque ciertas personas mueran.
Lo siento muchísimo. De verdad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

socio...pues yo no lo tengo tan claro,(si en lo de los crimenes de estado)..pero no tengo claro como reaccionaria ante algo realmente grave hecho a proposito a alguien que quiera,creo que se me puede ir la olla...la ira puede ser algo realmente poderoso y la venganza algo apetecible,ta dificil el saber
como reaccionar...aunque yo el bin laden lo prefiero pa gastar en otros menesteres mas placenteros...mañana te vacilare un ratiño o te llorare otro,a ver si por fin vemos algo de jurgol entretenio...apertas...edutit

antoñito dijo...

Como siempre, me he explicado mal, edutit. Por supuesto que si alguien sobrepasa mi límite (más cerca o más lejos, todos tenemos uno) soy capaz de hacer cualquier cosa; por supuesto que entiendo que alguien se vengue o que busque venganza; lo que no puedo hacer es justificarlo o aplaudirlo.
P.D.: Del fútbol no hablo.

Anónimo dijo...

la cosa está bastante clara. precisamente como todos somos muy locos si nos dejan aplicar venganzas, tenemos los estados para que administren justicia. pero si éstos se dedican a pegar tiros porque si (es distinto que en un arresto haya un tiroteo; que por lo visto no es el caso), pues ya la hemos liado.

PD: hace tiempo que descubrí que sin futbol se vive mejor (aunque claro, yo no tengo suegra...)

hala platon