miércoles, 23 de marzo de 2011

He de ser tonto.

Este blog nació, no como un sitio por el que mostrarme, sino como mi diván particular, como terapia.
Pues, bien, hoy pido ayuda para que alguien (cualquiera) más preparado que yo, mejor informado y, especialmente, bastante más locuaz (o algo, al menos), sea capaz de abrirme los ojos. Porque hay cosas que no comprendo.
SORTU ha sido ilegalizada por el Tribunal Supremo (TS) mediante la anulación del registro de esa nueva formación política en el Ministerio del Interior, tras la denuncia de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado. Muy bien, puedo llegar a entender que, basándose en los informes policiales (obviando lo tendencioso de cualquier informe emitido por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado -toma eufemismo; los maderos y picoletos, vaya- le tienen, por su triste historia con la banda terrorista ETA, esa mancha de hijos de puta), los Magistrados del TS tengan el convencimiento (no unánime, por primera vez desde que se juzgan movimientos del entorno abertzale según la Ley de Partidos) de que SORTU es un apéndice de ETA, al considerarles heredero directos de HB, EH, ANV, o sus muertos tós. Puedo entenderlo, digo, pero no veo cual es el problema al respecto cuando (aquí es donde entráis los que hayáis sido capaces de llegar hasta aquí, en desmentir esto y explicarme el porqué), según dicha Ley de Partidos exije que se condene explícita e inequívocamente toda forma de violencia y los actos terroristas. Cabe apuntar aquí que, desde que el PP y el PsoE pactaron esa excepcionalidad constitucional (lo entiendo así puesto que restringe derechos constitucionales a algunos ciudadanos por sus ideas o por las ideas de sus amistades, literalmente), han pasado a considerarse actos terroristas romper marquesinas o quemar cajeros automáticos.
Como decía, puedo entender (aunque no puedo compartirlo) que a SORTU se le aplique la Ley de Partidos por derivar en la práctica de HB, cuando se ha señalado a ese partido como perteneciente a ETA, como un partido terrorista, aún olvidando que han dado todos los pasos que la propia Ley marcaba como ineludibles para entrar en el juego electoral. Lo que no puedo entender ni compartir es que olviden que se han ajustado a la legalidad y les juzguen por su pasado, mientras que en otros casos, lo que se ha olvidado es el pasado de otras formaciones políticas.
Nadie podrá negar que en el origen del PP está Alianza Popular. Nadie podrá negar que AP era heredera directa del Régimen Franquista y que estaba formada y fundada por miembros del Gobierno de dicho Régimen, que muchos de ellos habían actuado como cómplices (cuando no como autores) de delitos de lesa humanidad. Nadie podrá negar que aún estamos esperando a que renieguen de esa Dictadura asesina que tanto dolor trajo a este país. 
En fin, que no entiendo que a los ciudadanos INOCENTES que militan en SORTU se les niegue el derecho a ser elegidos, mientras a los presuntos delincuentes del PP se les rinden honores como verdadero gudaris de la patria española. Una, Grande y Libre.
Vamos, que muchas preguntas me he hecho en un rato.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Antoñito, te remito a la opinión de Ramón Cotarelo. No deja de ser nada más que eso, una opinión más o menos interesada, pero por lo menos está razonada.

Salud. Martinico.

http://cotarelo.blogspot.com/2011/03/sortu-mas-alla-y-mas-aca-del-derecho.html

antoñito dijo...

Gracias por participar, compañero.
Eso sí, aún admitiendo que no tengo la menor formación legal (ni de ninguna otra cosa, por cierto), no entiendo por qué está bien que unos jueces dictaminen basándose en opiniones y en la conveniencia política de una decisión determinada (es lo que indica y aplaude Cotarelo), cuando, entiendo, deberían basarse en las leyes.
Tampoco entiendo eso del "espíritu" de la formación. De hecho, si hay que juzgar algún "espíritu" es el de la propia Ley de Partidos, nacida para castigar a unos ciudadanos mientras exista ETA. Vamos, que se niega la existencia de un partido que tiene unas ideas en sus estatutos, dando a entender que esas ideas son válidas a partir del momento en el que desaparezca una banda terrorista ajena a dicho partido.
Vamos, que mientras no mueran o devuelvan lo robado los herederos del franquismo, debería declararse ilegales al PP y a FE. Bueno, y a buena parte de la judicatura, la Guardia Civil, el Ejército y los medios de comunicación.
Me parece hilar demasiado fino, y no lo hacen tanto cuando juzgan otro tipo de delitos (robos, hurtos) o faltas (sobre todo lo relacionado con lo laboral), porque ahí sí se juzga basándose en la ley y en las pruebas, y no vale e impera lo de "es que, es su palabra contra la mía".
Entiendo que la única palabra que debería prevalecer es la libertad, y mientras se coarte esta sin pruebas que vayan más allá que el que coincidan las opiniones de un grupo de personas con el de otro grupo de personas, ni libertad, ni justicia.
Salud, Martinico.