miércoles, 22 de septiembre de 2010

Sara Carbonero.

No voy a entrar en lo obvio más allá de lo que es la obviedad por antonomasia (que no sé que significa, pero parece ser algo así como "que te cagas"): Sara Carbonero está más buena que yo.
Pues bien, como la chica es maja, lo demás no importa. Da igual si ha dicho lo que muchos pensamos, que Cristiano Ronaldo es individualista y egoísta (como ¿casi? todos los goleadores), daa igual si es una buena profesional, da igual si sólo le faltan dos exámenes para terminar su carrera de periodista (carrera que no tienen la inmensa mayoría que comparten platós y estudios con ella, bien en el caso del deporte, bien en el de la mal llamada "prensa del corazón") y que si no los hizo en su momento, fue porque se marchó a Sudafrica para cubrir el Mundial de Fútbol. Lo que importa es que está buena. Bueno, y que es novia de Casillas. 
El tal Pipi Estrada, un impresentable del que se conocen más detalles últimamente por su vida personal (impersonal, diría yo) o por su participación en la mierda de televisión que padecemos, goza de un gran prestigio en el mundo de la prensa deportiva. Ella, no.
Pensándolo bien, María Antonio Iglesias tampoco goza del prestigio que sus intervenciones públicas sin duda merecen, pero en su caso, no es por estar buena, sino por lo contrario.
Pensándolo mejor aún, el casi cualquier caso de mujer que tenga éxito, se debe, sin duda, a que se la chupa a su jefe, o es sobrina del director.
Igual no es un problema de la belleza exterior y evidente de Sara Carbonero, sino de la fealdad del interior de muchos de nosotros.
Ella, dará gustico, pero nosotros damos pena.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Poco hemos avanzado en este terreno. Con Franco eras la señora de...ni siquiera podías optar a hacer lo que Sara Carbonero hace: ser reportera de deportes, de futbol nada menos, terreno vedado a las mujeres entonces.

Ahora ya puedes hacer periodismo deportivo siendo mujer, pero sigues siendo valorada no por lo que haces sino por "de quien eres" o por el físico.

Pero eso no es violencia de género, que va.

Un abrazo

Carmen54

PD: Antoñito no te lo voy a tener en cuenta, pero que sepas que la palabra que me ha salido para verificar es: WARRA :)

antoñito dijo...

jajajaja
¡Ay, Carmen! Si supieses las cosas que me dice a mí el fistro.........
Un beso, compañera.

Anónimo dijo...

hola,he entrao pa ver esto y saludar
y me he reido un rato(que ya ta bien)
saludos y salud...volvere
edutit.

antoñito dijo...

Edutit:
Esta es tu casa.
Salud.

antoñito dijo...

Aquí debería haber una foto de la minga de Pipi que me ha mandado Sergio Zawinul con mucho cariño, pero he decidido no publicarla por decoro (y para que Elena no se entere de que lo mío no es "lo normal").
;)
P.D.: Me parece bien, Sergio. Que llames a preguntar, digo, no lo del carajo del Estrada.

Anónimo dijo...

Oye, menda, me vas a tener que abrir un hueco por aquí, porque te debo un poema,o dos u ocho, y te los pagaré.
Nunca me he marchado. Yo soy muy fiel a los amigos, aunque deje transcurrir tiempo, o me llame con otros apellidos.
Así que, un beso, y hasta mañana.
Gilberta

antoñito dijo...

Gilberta:
El hueco soy todo yo. Si mantengo abierto este blog, no es para decir tonterías sin que nadie me escuche, sino para tener un sitio en el que, aunque entre tonterías mías, poder estar tranquilo con los amigos.
TT me mandó una poesía suya y, si te soy sincero, estoy bastante decaído con todo lo que está rodeando el blog de Manolo ahora mismo y con otras cosillas más personales pero del mismo estilo. Los seres humanos nos pasamos la vida decepcionando al prójimo, casi como si fuese ese nuestro objetivo (ya sabes, nacer, crecer, reproducirnos y decepcionar).
Siempre serás bienvenida y si algún día perpetro una música para tus letras, te ruego que me perdones, pero que me seas siencera.
Mil besos, Gilberta. Mil más, Sequoya.

Anónimo dijo...

Antoñito:
Tienes razón en que nos pasamos la vida decepcionando al prójimo, esto es verdad, pero también es verdad que de lo negativo siempre nace lo positivo. Y que hay cosas que son durables, como la amistad de algunas personas, que permanece por encima de cualquier espacio.
Lo importante, creo, es ser consecuente consigo mismo, a pesar de los otros. La vida nace todos los días, y las estaciones se suceden todos los años. ¿Por qué nosotros no podemos hacer lo mismo?
Ya sabemos que los seres humanos somos una basura, pero algunos ratos nos emocionamos junto a otros, como cuando nos pones música, sobre todo flamenco. Y eso también es avanzar como sociedad.
Bueno, me voy a dormir, que por hoy ya hemos tenido todos bastante.
Un abrazo,
Gilberta

Anónimo dijo...

Antoñito, no tiene nada que ver con el tema, pero que sepas que se te quiere un montón.
Me haces reir mucho.
Amos que... asteriscos suspensorios, sería para verlo.

Rosanna

antoñito dijo...

No sabes lo que agradezco tus palabras, Rosanna.
Es que, hay veces que tengo la sensación de haberme convertido en el personaje que dice tonterías y me duele el corazoncito cuando tengo la sensación de que se practica la ruedecica conmigo.
Grrrrrraciassssssssssss.
Un beso.

Anónimo dijo...

Que tolay, erré el lugar de contestación.
Quería decirte que me siento igual que tú, pero tu tienes la sensación yo tengo la certeza. Que se le va a hacer.

De todas formas, te digo que escribas lo que escribas, en serio o en gracioso, hay un par de ojos al menos que sí te leen, sólo que no soy muy activa comentando por eso pocas veces te digo algo a tí o a los demás.

Rosanna con cariño

antoñito dijo...

Como diría un gitano (español, que los rumanos no sé cómo escriben): Me se caigan las manos si doy a la ruedecica con tus comentarios.
Un besazo.