martes, 10 de agosto de 2010

No, si eso es como todo.

Me encontraba en medio de una pelea tonta cuando me se ha pasao una idea por el celebro: habría que utilizar el lenguaje tal como hacíamos de niños, sin retorcerlo, sin eufemismos.

Aznar es uno de los mayores hijos de puta que ha dado la cosa pública en los últimos 40 años. Así, tal cual, igual suena fuerte, pero tampoco creo que tenga que explicar durante mucho tiempo el por qué para que el personal acabe dándome la razón. Si nos mintió sobre el mayor atentado de la historia de su amada Patria ¿por qué fiarnos de nada que diga?

Zapatero es uno de los mayores traidores de la clase trabajadora desde Felipe González. Esto, aún no sonando tan fuerte como lo anterior, tal vez merezca una explicación más larga, máxime cuando un servilleta ha proclamado su amor hacia él hasta la extenuación, hasta el punto de que si me afilié al PsoE fue por él, por su programa, porque me lo creía, defendiendo lo indefendible con las excusas más peregrinas (que si gobierna en minoría, que si bastante hace según están las cosas, que si con el PP estaría todo peor aún; cosas que, siendo verdad, no hacen menos dolorosas las puñaladas). Él, con su cara de bueno, nos pidió a los jóvenes (sí, qué pasa, yo pertenezco aún a ese grupo poblacional) confianza, nos prometió que no nos fallaría y se ha sacado de la manga (de la manga de Díaz Ferrán) una reforma que vende a los jóvenes, vende a los trabajadores en general y nos va avisando de que las cosas se pondrán peor para nosotros, de que en breve irán las pensiones, el copago sanitario y sus muertos tós.

Pues, eso: que los pelos en la lengua nunca han sido buenos, vengan de la actividad que vengan. Menos si es de hablar de nuestros empleados, de nuestros supuestos representantes.

5 comentarios:

Patricia dijo...

Sin pelos en la lengua habría más guerras aun de las que hay XD.
La cortesía nunca anda sobrada. No confundir con hipocresía. Que luego hay sorpresas.
No creo que todos aguantaramos saber que piensa la gente que nos rodea exactamente de todo o de nosotros.

Anónimo dijo...

sobre lo que dice Patricia, te recomiendo que veas la peli "increible pero falso" (te puedo decir donde verla).

sobre ordenadores HDLGP y traidores, pues... es como todo.

salud y saludos

platon

antoñito dijo...

Estaría bien que me dijeses dónde puedo ver esa peli, porque me ayudará a entender por qué la siempre beligerante Patricia, opta ahora por la diplomacia.

Un beso a los dos.

Joaquim dijo...

Antoñito, en política "traidor a la clase obrera" es una expresión que carece de significado. No creo que Zapatero sea un "traidor" (para empezar, habría que ponerse de acuerdo en qué significa traicionar algo que la clase política española y aledaños mediáticos y académicos decretaron extinguida en los inicios de la Transición), y en todo caso revisar las condiciones bajo las que supuestamente se comete traición contra algo o contra alguien.

Pienso que la realidad es más compleja. Zapatero es un político mediocre, mal preparado y con claras dificultades para aprender. Tuvo la fortuna para él (y la desgracia para todos los demás)de estar en el sitio adecuado en el momento preciso. Nada más. A partir de ahí, sus bandazos son los propios de alguien que careciendo de más valores ideológicos que un difuso y confuso "buenismo progresista", intenta mantenerse en el poder a todo costa.

Zapatero desaparecerá por el sumidero cualquier día, y la verdad es que no le van a echar de menos ni sus colaboradores más próximos, que por lo demás no parecen tener una opinión muy elevada de él.

Patricia dijo...

Ehhh!! que yo siempre soy cortés. Pero lo cortés no quita lo valiente.